
Hacer que el calor forme parte del proceso de producción
Construimos este calentador de túnel infrarrojo por una sola razón: para mantenerse al paso con su máquina de inyección de plástico. No se trata de un horno separado que requiera atención constante. Es más bien un complemento que funciona en sincronía con la máquina. Todo el proceso de recocido se vuelve automático, así que ya no es necesario manipular las piezas manualmente; simplemente se sigue trabajando sin interrupciones.
Energía en un espacio reducido
Lo mejor de este equipo es que funciona a 400V. Esa alta tensión nos permite obtener una gran cantidad de calor en un espacio reducido, lo que permite que los calentadores alcancen la temperatura deseada rápidamente. La longitud del túnel y la potencia del calentador están ajustados para proporcionar la cantidad correcta de calor, en cada ocasión. Este equipo tiene suficiente potencia para mantenerse al día con las necesidades de una línea de producción estándar, sin sobrecargar el sistema eléctrico.
Diseñado para funcionar, no para adornos
Elegimos elementos calefactores infrarrojos porque responden rápidamente y proporcionan un calor intenso cuando se necesita. Las piezas de cuarzo están recubiertas para resistir los impactos causados por ciclos rápidos y los efectos químicos derivados de los gases emitidos por el nailon. Esto garantiza un rendimiento estable y una larga vida útil.
Se conecta a su sistema de automatización mediante interfaces estándar; no se requieren modificaciones especiales. Además, el hardware está preparado para funcionar en condiciones de producción diaria.
Qué cambia en la línea de producción
Olvídese de los problemas relacionados con el recocido por lotes. Las piezas pasan directamente desde el molde al túnel, lo que evita que el nailon se deforme. La automatización del proceso elimina la necesidad de realizar tareas manuales y reduce los tiempos de procesamiento.
Pero hay un costo: la configuración de 400V y 2500W genera un calor localizado considerable, por lo que el sistema de enfriamiento de la máquina debe estar preparado para manejar esa carga adicional. Ese es el precio de la verdadera automatización.
Los beneficios
Al final, se obtiene un proceso de recocido que funciona en sincronía con la máquina de inyección: predecible, reproducible y sin intervención manual. Disminuyen los desperdicios, se acortan los tiempos de procesamiento y la línea de producción continúa funcionando sin problemas.
Especificaciones rápidas
*Potencia: 2500W
*Tensión: 400V
*Control: Sincronización automática
*Aplicación: Recocido de piezas de nailon